No
sólo en cuestiones de la vida diaria todos tenemos una vara para medir hasta
qué punto estamos dispuestos a llegar o a soportar. Y estos límites son
inimaginables si quienes lo deciden ejercen un poder sobre nosotros.
La
actualidad manda y todos hemos sido conscientes en mayor o menor medida de la
diputada, concejal, presidenta (entre un largo doce cargos) del PP de león
asesinada estos días.
Muchos
son los comentarios vertidos en la red, de todos los gustos y tipos. Y aquí ya
nos adentramos en todo un mundo de posibilidades.
Creo
que no hace falta hacer mención a que me parecen despreciables y desagradables
muchos comentarios que se han hecho, pero ojo, que todo es un arma de doble
filo.
Ahora
nuestro querido gobierno español quiere perseguir y acabar (entiéndase la
metáfora) con las personas así como los comentarios que éstos han hecho en la
red. Y mi pregunta es ¿dónde estaba usted cuando pasaba lo contrario?, ¿qué
estaba haciendo usted al respecto? Me explico. Comentarios de esta índole
también se han producido al revés. Desde votantes del mismo partido a los
mismos integrantes y gobernantes del partido en cuestión.
Como
bien se sabe, el peor enemigo de un político son los ‘archivos históricos’.
Archivos que acreditan desde la primera hasta la última palabra que prescribo
en este blog. Comentarios racistas, homófobos, machistas, violentos y de un mal
gusto incalculables. Y lo peor de todo es que no se han vertido sólo en la red,
sino a modo de ‘miting’ delante de miles de personas que para mi gusto me
parece mucho más desagradable si cabe. Entre los ultimas y más recientes
comentarios encontramos la comparación entre un pueblo pacífico en lucha de una
independencia con ‘etarras’, ‘nazis’, ‘neonazis’, ‘fascistas’, ‘asesinos’,
‘represores’… Sin darse cuenta que todos los adjetivos pueden adjudicarse a
ellos. Pero no entraré en ciertos jardines (al menos de momento).
Resulta
que destrozar un país, robar y malversar (entre otras facetas peperas) no son
condenables, pero eso si, sin embargo ciertos comentarios en la red sí. ¿Soy yo
la única persona que se ha dado cuenta que controlar una opinión SÍ que es ser
‘fascista’?
Recuerdo
un ‘twit’ de la Guardia Nacional que decía que si no te gustaba algún
comentario de un ‘twitero’ lo bloquearas e ignoraras porque NO ES UN DELITO.
Evidentemente con todo lo dicho anteriormente no quiero hacer apología de
ninguna conducta impropia.
Quizá
se me pueda tachar de demagogo, creo que no, en todo caso el gobierno, el cual
tiene un doctorado, un máster, un Máster del Universo y una posible candidatura
a protagonizar el próximo Doctor Honoris Causa en lo que la demagogia se
refiere, podría decirme si lo soy o no. Pero, dónde estaban ustedes cuando
personas se han quitado la vida por desahucios, por vivir por debajo del umbral
de pobreza, por no tener ni para llevarse algo caliente a la boca. O por
haberse quedado sin ojo por cargas policiales o se han quedado sin ahorros por
dirigentes incompetentes y nefastos al frente de un banco.
Es
muy fácil querer dignificarse ante el mundo entero por lo que uno considera
innecesario. Pero disculpen si no entiendo porque hay diferentes varas para
medir lo innecesario y desagradable dependiendo de quién se trate o de qué se
trate (haciendo énfasis, lógico, en QUIÉN). Pero bueno, supongo que una mayoría
es lo que tiene, el poder legislar desde el más puro interés personal. Gracias
a todos (sin hacer distinción entre derecha e izquierda) por hacer de una
posible buena democracia un juego sucio lleno de maleantes y la más pura basura
al poder. Muchas gracias a todos.
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