martes, 16 de septiembre de 2014

El juzgador juzgado

Sigamos con las noticias que hacen que cada día confiemos ‘más’ en la justicia, y es que ayer supimos que todo apunta a que el juicio de la trama Gürtel, cuyo proceso dura ya seis años, lo presidirá una juez a propuesta del PP, como vocal del Consejo General del Poder Judicial. Lo que podría hacer recaer nuevas dudas sobre nuestro sistema jurídico.

Según informa El País, la presidenta de la sección segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Concepción Espejel, será casi con total seguridad la encargada de presidir la sala que juzgará la mayor trama de corrupción que afecta al partido popular, la del ejecutivo.

Espejel, ocupó hasta el año pasado un despacho de vocal del Consejo General del Poder Judicial, a propuesta del PP. Además también fue vocal territorial para Castilla-La Mancha, por lo que ha mantenido una estrecha relación con el ejecutivo de Cospedal durante los cinco años que ostentó el cargo. Como prueba de ello, el pasado febrero, Cospedal, entregó la Cruz de San Raimundo de Peñafort, la más alta condecoración a un poder judicial. Aunque eso no es indicativo de un trato de favor, sí que es cierto que el discurso que dio la presidenta de Castilla-La Mancha, fue muy endulzado, halagador y con ciertos tintes de amistad.

El magistrado que preside la Sala en un caso es fundamental para el desarrollo de éste. De este modo, es la que dirigiría los debates en el proceso, la que decide qué preguntas de las partes son o no pertinentes y el modo en que se practican las pruebas. En unas declaraciones, Espejel, no ve ningún problema a pesar que sea propuesta por el PP. Y Alude al proceso de reparto de casos diciendo que las normas “son claras”.

Pero habría que matizar sus palabras, porque precisamente fue ella quien estableció esas normas de reparto. Nada más ocupar la presidencia de la sección segunda, cambió los criterios del reparto, los que determinan qué magistrado forma parte del tribunal de cada juicio. Hasta su llegada, el presidente no formaba parte necesariamente de cada tribunal, sino que sus cinco miembros rotaban. Aunque los restantes magistrados de la sección le propusieron un sistema similar con el fin de descargarla de trabajo, ella se negó e incluso impuso su criterio de presidir todos y cada uno de los procesos.

Aún, lógicamente, no puedo valorar la imparcialidad de la jueza en el proceso de la trama Gürtel, pero si podemos echar un vistazo a los antecedentes que creó en un caso en el que jugó un papel fundamental. El caso del que me refiero es el del incendio forestal de Guadalajara que acabó con la vida de once miembros de un retén en el año 2005. La juez que seguía el caso descartó reclamar responsabilidad a los cargos y técnicos de la Junta de Castilla-La Mancha, entonces gobernada por el PSOE. No obstante, según informa El País, Espejel, presidenta por entonces de la Audiencia de Guadalajara, ordenó a la juez seguir investigando a la administración socialista. Finalmente la juez fue trasladada y su sucesora procesó a 15 políticos y otros cargos, y el PP, como acusación particular, llegó a pedir cárcel por los presuntos delitos. Sin embargo, cuando Espejel dejó el caso, la Audiencia, con otra presidenta, eximió a todos los cargos de la junta y condenó sólo al excursionista que había provocado el incendio al hacer una barbacoa. El tribunal criticó de “irrelevante” e “inútil” gran parte de lo investigado, en un incendio cuyo origen y autor se conocían “desde el inicio”.

¿Hasta qué punto es justo que un juez tenga que juzgar a quien debe agradecer toda una carrera profesional? Me gustaría saber además, hasta que punto deberíamos seguir confiando en un gobierno que cree que votar para decidir el futuro de una comunidad autónoma es ilegal, es impensable y una salvajada y sin embargo es quien decide quién debe juzgar a representantes de sus listas. Este es el gobierno que muchos habéis votado, reflexionen.

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