Sigamos
con las noticias que hacen que cada día confiemos ‘más’ en la justicia, y es
que ayer supimos que todo apunta a que el juicio de la trama Gürtel, cuyo
proceso dura ya seis años, lo presidirá una juez a propuesta del PP, como vocal
del Consejo General del Poder Judicial. Lo que podría hacer recaer nuevas dudas
sobre nuestro sistema jurídico.
Según
informa El País, la presidenta de la sección segunda de la Sala de lo Penal de
la Audiencia Nacional, Concepción Espejel, será casi con total seguridad la
encargada de presidir la sala que juzgará la mayor trama de corrupción que
afecta al partido popular, la del ejecutivo.
Espejel,
ocupó hasta el año pasado un despacho de vocal del Consejo General del Poder
Judicial, a propuesta del PP. Además también fue vocal territorial para
Castilla-La Mancha, por lo que ha mantenido una estrecha relación con el
ejecutivo de Cospedal durante los cinco años que ostentó el cargo. Como prueba
de ello, el pasado febrero, Cospedal, entregó la Cruz de San Raimundo de
Peñafort, la más alta condecoración a un poder judicial. Aunque eso no es
indicativo de un trato de favor, sí que es cierto que el discurso que dio la
presidenta de Castilla-La Mancha, fue muy endulzado, halagador y con ciertos
tintes de amistad.
El
magistrado que preside la Sala en un caso es fundamental para el desarrollo de
éste. De este modo, es la que dirigiría los debates en el proceso, la que
decide qué preguntas de las partes son o no pertinentes y el modo en que se
practican las pruebas. En unas declaraciones, Espejel, no ve ningún problema a
pesar que sea propuesta por el PP. Y Alude al proceso de reparto de casos
diciendo que las normas “son claras”.
Pero
habría que matizar sus palabras, porque precisamente fue ella quien estableció
esas normas de reparto. Nada más ocupar la presidencia de la sección segunda,
cambió los criterios del reparto, los que determinan qué magistrado forma parte
del tribunal de cada juicio. Hasta su llegada, el presidente no formaba parte
necesariamente de cada tribunal, sino que sus cinco miembros rotaban. Aunque los
restantes magistrados de la sección le propusieron un sistema similar con el
fin de descargarla de trabajo, ella se negó e incluso impuso su criterio de
presidir todos y cada uno de los procesos.
Aún,
lógicamente, no puedo valorar la imparcialidad de la jueza en el proceso de la
trama Gürtel, pero si podemos echar un vistazo a los antecedentes que creó en un
caso en el que jugó un papel fundamental. El caso del que me refiero es el del
incendio forestal de Guadalajara que acabó con la vida de once miembros de un
retén en el año 2005. La juez que seguía el caso descartó reclamar
responsabilidad a los cargos y técnicos de la Junta de Castilla-La Mancha,
entonces gobernada por el PSOE. No obstante, según informa El País, Espejel, presidenta
por entonces de la Audiencia de Guadalajara, ordenó a la juez seguir
investigando a la administración socialista. Finalmente la juez fue trasladada
y su sucesora procesó a 15 políticos y otros cargos, y el PP, como acusación
particular, llegó a pedir cárcel por los presuntos delitos. Sin embargo, cuando
Espejel dejó el caso, la Audiencia, con otra presidenta, eximió a todos los
cargos de la junta y condenó sólo al excursionista que había provocado el
incendio al hacer una barbacoa. El tribunal criticó de “irrelevante” e “inútil”
gran parte de lo investigado, en un incendio cuyo origen y autor se conocían “desde
el inicio”.
¿Hasta
qué punto es justo que un juez tenga que juzgar a quien debe agradecer toda una
carrera profesional? Me gustaría saber además, hasta que punto deberíamos seguir
confiando en un gobierno que cree que votar para decidir el futuro de una
comunidad autónoma es ilegal, es impensable y una salvajada y sin embargo es
quien decide quién debe juzgar a representantes de sus listas. Este es el
gobierno que muchos habéis votado, reflexionen.
Chapeau!
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