domingo, 29 de junio de 2014

Los muros que gobiernan en esta ciudad

Y cien gaviotas dónde irán. Los otros días, Rajoy, presidente del gobierno español visitó, a razón de la cumbre de la unión africana, Guinea Ecuatorial.

Teodoro Obiang, presidente y jefe de estado de la República de Guinea Ecuatorial desde que diera un golpe militar el tres de agosto de 1979. En su dictadura se producen a diario violaciones de los derechos humanos, entre ellos se pueden destacar: las detenciones arbitrarias, juicios sin garantías, las torturas, los malos tratos, las condenas de aplicación de muerte, ejecuciones extrajudiciales y suspensión de la libertad de expresión.

Y no contentos con todo el panorama expuesto antes, Rajoy visitó el país. Por una vez que hubiera estado justificado su plasma va y no lo hace.

A pesar de las críticas vertidas de la oposición y de agrupaciones no gubernamentales, como Amnistía Internacional, para que el presidente no asistiera, asistió. En condición de único invitado de la Unión Europea. Desde España, Rajoy, es el único presidente que acude desde Felipe González quien fue el último en visitar el país.

En vista del caso omiso del presidente, Amnistía Internacional, le ha pedido que aproveche la ocasión para exigir el cumplimiento de los derechos humanos en la ex colonia española.

Vamos a ver, señoras y señores de Amnistía, le están pidiendo que se moje en una dictadura a una persona que es incapaz tan siquiera de contestar a unos medios de comunicación en su país democrático. A alguien que cuando es preguntado a la salida del congreso por la Doctrina Parot, contestó: “Está lloviendo. Lloviendo mucho. Gracias”. No es por desanimar a nadie pero creo que nos deberíamos de dar con un canto en los dientes si Rajoy en su visita les lleva un imán para la nevera de un toro con un vestido de la bandera española.

Pero espera, que en realidad lo ha intentado. A su manera, claro. En primer lugar no se lo ha pedido directamente al dictador, sino a todos los presidentes africanos. Y en segundo lugar ha intentado ser contundente en su discurso, pero, a medio camino se ha quedado sin gas y ha reculado. Fijaos en como media sus palabras para no herir la sensibilidad de ningún honrado dictador presente. Y cito textualmente: “El segundo punto cardinal que debe guiar nuestros pasos es la democracia. Es un proyecto compartido al que todos los ciudadanos pueden contribuir con independencia de su raza, sexo, ideología o religión y con pleno respeto a los derechos humanos. Y hay muchos caminos que llevan a sociedades prósperas, abiertas, inclusivas. Y cada país debe elegir el suyo. Sin que nadie pueda dar lecciones a nadie.” Hay que respetar los derechos humanos, eso sí, sin que nadie pueda dar lecciones a nadie. ¡Ui, Ui, Ui!, ¿!Qué estamos viendo?!, ¿!Casi gol?! ¡NO! Ha rozado el poste y casi casi se muestra contundente por una triste vez en su vida.

Se intuye que mientras estaba leyendo el grandioso discruso que estaba dando empezó a vislumbrar toda la mierda que tiene en España. Pensó que sería mejor hacer énfasis en eso que nadie pueda dar lecciones a nadie por si algún día a alguien se le ocurre preguntarle o replicarle a los inútiles gobernantes que actualmente tenemos sobre lo que están haciendo con la democracia española. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario